Nosotros

Empezamos en una cocina.

En 2020, en plena pandemia, Joaquín y Annie empezaron a fermentar todo lo que podían: kimchi, chucrut, tejuino. Les interesaba mucho la microbiota: esa relación entre lo que comes y cómo se siente tu cuerpo...  y en ese proceso descubrieron la kombucha.

La probaron, la investigaron, la hicieron. Y empezó a pasar algo curioso: la gente que la probaba quería más porque de verdad se sentía mejor. Más ligera. Mejor de la panza.

Así que siguieron haciéndola.

 

De un departamento en Lomas Altas a 40+ puntos de venta.

Los primeros pedidos los repartían ellos mismos, en botellas de Perrier recicladas. Desde el principio reutilizaron los envases — el vidrio es caro, y reutilizarlo tiene sentido. Ese programa de retorno de botellas sigue funcionando hoy: regresas 4 botellas vacías y te ganas una kombucha.

Con el tiempo la producción creció más de lo que cabía en la cocina. Primero llegaron a KasaKombucha, una pequeña casa de fermentación en Providencia. Y en 2024 se mudaron a la fábrica actual, en el corazón de Zapopan, a unos pasos de la Basílica.

Hoy KieroKombucha está en más de 40 puntos de venta: restaurantes, cafés, tiendas gourmet y tiendas de productos naturales. En Guadalajara, en Manzanillo, y creciendo.

Una kombucha que sigue viva.

Lo que diferencia a KieroKombucha es lo que no tiene: no está pasteurizada, no está diluida, no lleva azúcar añadida en la segunda fermentación y no tiene sellos de advertencia, hecha con ingredientes 100% naturales. 

Se hace en lotes pequeños, con té, fruta y plantas de verdad. Los sabores rotan según la temporada — los bestsellers son Limón Amarillo con Jengibre y Jamaica con Romero. Todo se produce manualmente en nuestra fábrica en Zapopan.

El resultado es una bebida que está viva de verdad: llena de cultivos activos, con carbonatación natural y un sabor que cambia un poco en cada lote, como debe ser.

Por qué hacemos esto.

No porque sea tendencia. Sino porque creemos que lo que tomas todos los días importa, y que una bebida puede hacerte sentir mejor sin que tengas que sacrificar el sabor.

KieroKombucha nació de la curiosidad y de un producto que la gente quería seguir tomando. Eso sigue siendo la guía.

¿Quieres conocer la fábrica o aprender a fermentar en casa? Tenemos cursos de fermentación abiertos al público. Escríbenos.